Catálogo

Hay una novela a escasos centímetros de Goes to Goes, por una perpendicular al texto, en otra dimensión: una novela fragmentada, facetada, deforme y en explosión (es decir, una novela) que se manifiesta en nuestro plano como dos series de poemas precisos, austeros, crueles y deslumbrantes, atravesados por horizontes de sucesos, (astro)física, Pornhub, fútbol y, quizá especialmente, el paisaje derrumbado o derruido de una Montevideo horadada por agujeros de gusano, túneles/vidas que (des)conectan los barrios y las esquinas más representadas en nuestra literatura para conducirnos a parajes nuevos, Zonas extrañas e inquietantes en las que, tarde o temprano, nos percibiremos como un elemento restituido a la imagen, un caminante perdido o, mejor, un fantasma en órbita.

Ramiro Sanchiz

Goes to Goes

Hoski

Año: 2021

Págs: 78

Precio: $450

Descubrí a Isabel Retamoso en sus notas para Brecha y empecé a seguirla. Su voz destacaba entre las otras, su voz imantaba. Una prosa inusualmente lírica y metafórica que no desestimaba la elegancia de lo sobrio, de lo tenso. No me parece casual entonces que se inaugure para las letras con Las tentativas, esta rara y pequeña joya. Una tentativa de novela que es redondamente eso mismo: su promesa, su antecedente, su arqueología o bosquejo. Isabel desafía con la identidad del texto no sólo en lo que refiere al género; su registro también desacomoda entre las nutridas voces de la llamada autoficción y es cabalmente una biografía en llamas o un violento ejercicio de instrospección pero bien a resguardo de cualquier mueca narcisista. La que ya no aprueba ni puede recostarse en la orgullosa “identidad francófila” de su familia y ancestros, procede a un profundo gesto de desheredación: lo que del árbol genealógico y la leyenda familiar quede en pie si sustraídos por un momento los prestigios de Francia, pero también los de la más cercana Mercedes y otras mitologías de origen. La chica que trabaja, prosaica e irónica, en un call center, se alista sin pretenderlo en la tradición literaria que, de Nabokov a Sebald, ha dejado heridas en el corazón de todos esos binomios sublimes: lengua y lenguaje, lengua y patria, patria y extranjería, tradición y traducción. Lo hace eligiendo con precisión quirúrgica una serie significativa de viñetas domésticas (fotografías de la infancia, revelaciones de la adolescencia) y un no menos importante número de silencios. Y todo ello perfectamente engarzado, como cuentas en un rosario bellísimo.

SOFI RICHERO

Las tentativas 

Isabel Retamoso

Año: 2021

Págs: 68

Precio:$450

Algo está a punto de derrumbarse, de ser consumido por el fuego, o arrastrado por la inundación. Amores en decadencia, padres terribles y madres manipuladoras, roedores que respiran dentro de las sombras, y vecinos que construyen sus vidas del otro lado de las paredes; un grupo de pendejos con un 32, un idiota a cada lado de su madre, dolores de miembros amputados, travestis con perrito, artistas del hambre y retratos de mujeres dormidas. Todo se lo lleva el agua. El agua que corre entre dos países, que cae sobre las calles de Sao Paulo y las de Montevideo, que limpia y arrasa.
Los personajes de Baz se quedan a dar vueltas dentro del lector cuando el libro ya está cerrado. A veces oyen samba, fuman sin ganas, o escuchan venir algo desde muy lejos que retumba en la noche.
Conocí a Gonzalo Baz escuchándolo leer una primera versión de Tieté, relato que integra este volumen. Me dio gusto entonces descubrir su capacidad de crear climas e imágenes perdurables, pero sobre todo la preocupación de contar una historia desde las entrañas, sin reparar en poses o modas. Un tiempo después celebro la aparición de Animales que vuelven, este primer libro –seguro, de una larga serie- de un narrador muy efectivo.


Horacio Cavallo

Animales que vuelven

Gonzalo Baz

Págs.: 144

Año: 2017 / reedición 2021

Precio: $490

“El estilo parece colores que aumentan de intensidad a medida que se juntan los años de escritura. Y cuando el estilo cambia demasiado, sucede algo raro, como si la luz pasara entre espacios plastificados, y hubiese que empezar a buscarla de nuevo, hasta ponerla opaca.
Pero también el hábito de ser autentico opaca las luces brillantes. El de seguir escribiendo, cada vez más lento, como un camino que se recorre sin levantar polvo. Y empieza a caer lo que sobra. Son cosas que se sienten en el libro de Diego Presa.
En un poema me parece encontrar esa sensación, pero en una idea que suena todavía mejor: una cocina alumbrada por las migas de pan.”

Diego de Ávila

Desviaciones 

Diego Presa

Páginas: 72

Año: 2020

Precio: $450

La noche americana de Francisco Álvez Francese nos trae la noche en su cadencia, en sus ritmos repetidos y también en sus estruendos a través de doce fragmentos y una inscripción en los que deambulan imágenes en blanco y negro –los colores de la noche– elaboradas por Elián Stolarsky y las palabras nocturnas de Marosa Di Giorgio, Borges, la Pizarnik y Herrera y Reissig, Huidobro, la Dickinson, entre otras y otros. Acompañan a esta noche varias preguntas más o menos soterradas: ¿Es la granada una fruta nocturna? ¿Dónde están guardados los bordes de la noche, quién los guardó y por qué? ¿Cómo es la voz de los muertos y por qué callan justo en el lugar en el que podrían volver a hablar con nosotros? ¿Es el insomnio una fuga provisional de la linealidad del tiempo, pensado como río, como flecha, como progreso? Acompañan a esta nooche la voz tenue de algunas certezas: en ella “viven todavía los monstruos, lo confuso, lo inexplicable y lo abyecto, pero también se puede encontrar […] la salvación” o “hay más cosas en la noche que esperan ser llamadas pero no tienen nombre” quizá porque en ella “están siempre las cosas del cuerpo hablando un lenguaje sin palabras, reclamando existencia”.

Marcela Labraña C.

La noche americana / Ensayos sobre poesía nocturna

Francisco Álvez Francese

ilustraciones: Elián Stolarsky

Páginas: 118

Año: 2020

Precio: $490


Todas esas cosas siguen vivas 5 LA QUE MANDE A IMPRENTA

Decir Todas esas cosas siguen vivas es decir que algo ha muerto. Como lo hace ya desde el título, Leonor Courtoisie parece afirmar para mostrar lo negativo: si se puede decir que hay, es sólo porque algo ya no está. En este caso, lo que se fue es un amigo que se define también por oposición –primo que no es primo– y a quien Courtoisie recuerda, vela, en un libro de poemas tan íntimo como Corte de obsidiana, obra de teatro que publicó el año pasado la editorial de la que forma parte, Salvadora, y sobre la que Georgina Torello escribió en estas páginas.

Si esa obra estaba marcada por las muertes (en medio del segundo párrafo se lee ya “El perro acaba de matar al gato”, que se convertirá en un leitmotiv de la pieza), el duelo da cuerpo a la creación poética en este primer poemario de Courtoisie, que pone en ejercicio una singular combinación de coloquialidad y un tono austero que le da un carácter, nuevamente, personalísimo. 

/ Francisco AlveZ Francese en La Diaria
Todas esas cosas siguen vivas

Leonor Courtoisie

Páginas: 74 

Año: 2020

Precio: $450


3

Ingresamos al imaginario de Fer Henry por una de sus puertas: la poesía. La misma que ya se había abierto con su primer libro Cántico de los delirios (2016). Hay otras puertas por donde acceder a su universo creativo: su música, sus pinturas, sus dibujos, sus canciones, sus cuadernos de ruta, la sensibilidad reflexiva de sus conversaciones. En este segundo libro, El hogar solar, encontramos una obra que, formalmente, está constituída por veinticuatro poemas ─algunos de ellos ya musicalizados por el autor─ y once ilustraciones.

La muestra, a nuestro humilde parecer, es una cantidad justa y equilibrada de textos, ilustraciones y algo más; donde se conjugan diversas formulaciones estéticas, que van desde el  poema impreso, impoluto, a las ilustraciones solitarias, y a partes de su cuaderno de ruta ─un potente ensamble de textos manuscritos e ilustraciones, con una técnica delicada y exquisita, donde se percibe un plano más sutil de la información meta-textual─.  El lápiz, el pincel, la púa de guitarra, son variantes modernas de la vara del Mago, del caduceo hermético o de la sonaja chamánica.

/ PRÓLOGO DE OMAR TAGORE
El hogar solar

Fer Henry

Páginas: 44

Año: 2020

Precio: $300


Papeles suizos tapa FINAL FINAL copiaCon su última novela, Papeles suizos, José Arenas ingresa en la tradición de escritores que ficcionalizan la memoria y el lugar de donde provienen. De ahí que el subtítulo del libro, “novela histórica”, se llene de posibilidades interpretativas, relativas al juego mixto de géneros, pero también a la lisa y llana ironía, pues la novela da cuenta de lo insignificante que resulta distinguir la invención de la verdad histórica. Cobra importancia, entonces, que el narrador relate los acontecimientos desde el manicomio, para darle al relato esa duplicidad, que abarca desde la denuncia de injusticias, dominada por una racionalidad taxonómica y ácida, hasta la locura aturdida de un yo que olvida y se justifica por las dosis de los psicofármacos.

/ Fabián Muniz en Brecha
Papeles suizos

José Arenas

Páginas: 110

Año 2019

Precio: $490


tapa

Sería equívoco hablar de olvido. Supondría una digestión, algo que estuvo en algún momento en la punta de la lengua y que el organismo tragó, volvió propio y dejó ir. Hablar de olvido sería plantear la existencia de otro lugar anterior, un espacio para la memoria trabajosa. O puede ser un traspapelado del recuerdo, algo perdido en el rugido gigante de la vorágine.

No sería correcto hablar de olvido. Para olvidar hay que haber conocido lo que se dejó ir, lo que el cerebro decidió soltar. Y los poemas seleccionados y comentados por Francisco Álvez Francese en el libro Los restos del naufragio, proyecto que apareció por primera vez en la revista online Sotobosque y que fue editado este año por Pez en el Hielo, responden a otra cosa. Juegan en un espacio diferente de la memoria. Son más bien el sedimento de algo más, algo que palpita detrás de la conciencia. Son los fantasmas llamando a lo lejos, o la silueta recortada por la niebla de una palabra que nunca pudimos terminar de entender, pero que vuelve, que siempre estuvo ahí, presente detrás de algún vidrio empañado, lindando con lo sobrenatural. Se ubican en el espacio intermedio entre la conciencia activa y una cierta inconsciencia experimental y violenta.

Pero no son poemas violentos. Son poemas fantasma. Fantasmas en cuanto espectros, algo que pulsa desde otro lado. La sensación de estar en el medio de un sueño, donde alguien llama o alguien es llamado, y ninguno de los dos da respuesta.

/ isabel retamoso en brecha
Los restos del naufragio

Francisco Álvez Francese

108 pág.

Año 2019

Precio: $450

Las cosas

Fantasmas discretos, congresos misteriosos, hoteles envolventes. El mundo que armó Claudio Burguez es calmo y, a la vez, sobrecogedor. La inquietud puede partir de la observación sobre un detalle incongruente, o de una confesión apenas esbozada. Excepcionalmente, como en “Purga”, corazón emotivo de la colección de cuentos –se trata del entierro del padre–, somos testigos de una explosión. En el resto de los relatos, la turbulencia es interna.

 

 
/ JG LAGOS EN LA DIARIA 
Las cosas que quiero no se quieren entre sí

Claudio Burguez

Págs.: 128

Año: 2019

Precio: $490

Ebook 



Cubierta MAINUMBY Carlos Bazzano - 13-11-2018 CMYK

En la poesía de Bazzano sobrevive lo primario, la materia poética atemporal, que logra liberarse de las modas, de los modismos, de las comodidades y de los comodines lingüísticos. Juega al póker como si recién le hubiesen explicado las reglas. No es que mienta o camufle el manejo de esas reglas. Es que eligió no perder la mirada auténtica y juvenil de quien llega a los temas como si fuera la primera vez. Bazzano ha conquistado la simpleza de quien atravesó la complejidad. Él también «habita la tormenta y ríe del arquero», pero, siendo un albatros, decidió quedarse en el barco a fumar y a beber con los marineros. No es Baudelaire ni Neruda, pero los conoce, los ha rumiado en las noches de insomnio y borrachera. Y consiguió que su discurso se instale hasta el dolor en la cotidianidad penosa de nuestro mundo.

/  Prólogo de Mariano GOnzález
Carlos Bazzano (Par.)

Págs.: 131

Año: 2019 / cOEDICIÓN CON ASTROMULO

Precio: $350

tapa

El mundo se ha vuelto insoportable, y el gesto creador (incluyendo la lectura), un gesto de resistencia ociosa paradójicamente asentado en la lengua de los otros –“trabajo copiando palabras”–. Finalmente, el anhelo romántico de objetivación de ese yo y su historia mediante la obra también se vuelve imposible, lo que termina por redundar en un sujeto fantasma, una “mala caligrafía” sin fuerza para imponerse en lo real. Una vez más el ojo se coloca en el trayecto de la bala, y si la literatura no redime, su ejercicio –y no su producto– parece ser el único modo en que el yo, y su correspondiente lector, presentado en uno de los poemas de la última sección como un sospechoso alejándose de la escena del crimen, pueden existir.

/ Hoski en La diaria
Un árbol opaco imita la intemperie

Andrés León Miche

Fotos: Guillermo Wood

Págs.: 53

Año: 2018

Precio: $300

Ebook


En rayadsla sencillez de su prosa radica su fuerza. Y uno piensa al leerlo: es de este tipo de narrativas que hemos de nutrirnos. Foucaultianos, estamos acostumbrados a consultar los archivos escritos por quienes, de una u otra forma, ejercen cierto poder sobre locos, presos, obreros, mujeres, niños, travas… Rara vez tomamos contacto con toda esa literatura gris –prolífica, por cierto, ya sea en publicaciones más o menos clandestinas o en forma de fanzines, blogs o notas digitales– escrita por quienes se embarcan en las luchas contra esos mismos poderes. La arqueología de esas luchas está apenas esbozada.

 

HEMISFERIO IZQUIERDO
Rayadxs estamos todxs. Narrativas de una lucha.

Asamblea Instituyente por Salud Mental, Desmanicomialización y Vida Digna.

Págs.: 126

Año: 2018

Precio: $350


Lapaz

Santiago Nazarian, Daniel Pellizzari, Ana Paula Maia, Andrea del Fuego, Marcelo Maluf, Daniel Galera, Michel Laub, Paula Fábrio, Paloma Vida y Marcelino Freire son los incluidos, y su selección “responde a un capricho de los editores , no intenta ser un panorama ni una antología de la literatura brasilera contemporánea. Estos son solo algunos de los autores que nos gustan y que aceptaron la propuesta del libro”. Así explica la editorial su elenco desde la nota introductoria, pero cabe agregar que los diez autores seleccionados tienen en común amplias trayectorias en Brasil y, al mismo tiempo, son prácticamente desconocidos en América Latina. Este libro permite enmendar en cierta medida esta situación.

Y encontrando cuentos del nivel de Coneja Vampira (Nazarian), la historia de un hombre muerto narrada por él mismo mientras espera que su introvertida mascota se cebe en su carne; Francisco no se da cuenta (Del Fuego), el relato de una enfermedad y una relación que también podría ser igual de enferma; el magistral —mi favorito de todo el libro— Animales (Laub) que reconstruye la historia personal del protagonista a partir de las distintas muertes que han ocurrido durante los años en su entorno personal; y El descubrimiento de la pitanga y de la chacra del castillo (Fábrio), que es la reconstrucción autobiográfica de la autora y su despertar a la literatura; destacando en el conjunto, hace además de todo a este libro un objeto a codiciar, uno que alberga una decena de relatos que nunca desentonan, pero que incluye al menos cuatro imprescindibles para ver lo bueno que se está escribiendo allende la frontera norteña. Cuatro cuentazos que hacen que uno salte a googlear de inmediato a sus autores y trate de esforzarse para conseguir más material de ellos, así sea en su lengua original.

rODOLFO SANTULLO EN SOCIOESPECTACULAR
La paz es cosa de niños

Santiago Nazarian, Daniel Pellizzari, Ana Paula Maia, Andréa del Fuego, Daniel Galera, Marcelo Maluf, Michel Laub, Paula Fábrio, Paloma Vidal y Marcelino Freire (Bra.)

Págs.: 81

Año: 2018

Precio: $ 300



poetica

“La poética del riesgo es el primer libro de Dani Olivar. Un potente conjunto de cuentos breves teje un entramado de voces que nos hablan desde los márgenes y que nos traen objetos domésticos olvidados en un galpón, donde van las cosas que ya no se necesitan o no se quieren ver. “es difícil ponerse en los zapatos del otro y más si el otro no tiene zapatos” enuncia uno de los personajes de Cero llanto. Dani Olivar interpreta, como una médium, los gritos de desesperación de una constelación de personajes al borde de una fuga.”

 


La poética del riesgo

Dani Olivar

Págs.: 60

Año: 2018

Precio: $ 350

Ebook



polvora

Pólvora es el segundo libro de cuentos de Germán di Pierro. El primero fue Aparato Reproductor (Yaugurú, 2010) editado también en Argentina por La Vaca Mariposa en 2013. Los temas que sobrevuelan Pólvora son el trabajo, el consumismo, los alquileres, el autor de estos textos forma parte de Casa de Balneario que en su página nos cuenta que “les gusta hacer fanzines con historietas y relatos ilustrados. La mayoría de nuestros trabajos son tragicómicos.” Para hablar de Pólvora debe de conocerse el trabajo de este colectivo.  

 

Pólvora

Germán di Pierro

Págs.: 60

Año: 2017

Precio: $ 300

Ebook

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animales

Algo está a punto de derrumbarse, de ser consumido por el fuego, o arrastrado por la inundación. Amores en decadencia, padres terribles y madres manipuladoras, roedores que respiran dentro de las sombras, y vecinos que construyen sus vidas del otro lado de las paredes; un grupo de pendejos con un 32, un idiota a cada lado de su madre, dolores de miembros amputados, travestis con perrito, artistas del hambre y retratos de mujeres dormidas. Todo se lo lleva el agua. El agua que corre entre dos países, que cae sobre las calles de Sao Paulo y las de Montevideo, que limpia y arrasa.

Los personajes de Baz se quedan a dar vueltas dentro del lector cuando el libro ya está cerrado. A veces oyen samba, fuman sin ganas, o escuchan venir algo desde muy lejos que retumba en la noche.

Conocí a Gonzalo Baz escuchándolo leer una primera versión de Thieté, relato que integra este volumen. Me dio gusto entonces descubrir su capacidad de crear climas e imágenes perdurables, pero sobre todo la preocupación de contar una historia desde las entrañas, sin reparar en poses o modas. Un tiempo después  celebro la aparición de Animales que vuelven, este primer libro –seguro, de una larga serie- de un narrador muy efectivo.

/ Prólogo de Horacio Cavallo
Animales que vuelven

Gonzalo Baz

Págs.: 114

Año: 2017

Precio: agotado

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numerla 3 copia

nume1

nume2Alta tapa

Desde lo gráfico, el numeral marca el entrecruzamiento de cuatro líneas y cuatro autores, líneas y voces que se intersectan. En #1 Querías frío, acá tenés muñeca hay textos de Dani Olivar (con ilustraciones de Bárbara Nilson), Gonzalo Baz, Cyntia Trafi (con fotografías de la autora) y Hoski, y en #2 Ya llamé a la policía participan Carmen Ruiz, Mariano González (con ilustración de Ernesto L Galván), Diego de Ávila e Inés Durán (también con fotografías de la autora).

La primera impresión de conjunto es la de una narrativa alucinada, por momentos de corte más experimental (Trafi, Olivar), más extraña (Baz) o más cercana a la prosa poética (Ávila). Estas yuxtaposiciones no presentan un problema, ya que la ausencia de nombres al comienzo de los textos nos lleva a borrar las barreras entre autores e incluso a leer el libro como un gran texto colectivo o una pequeña novela-delirio. Quien esto escribe pensó por momentos estar leyendo dos autores diferentes cuando era el mismo, por lo que la selección de textos parece obtener el resultado buscado. Además de un acercamiento arriesgado a la escritura se pueden identificar otras líneas temáticas en común. Se trata de una narrativa de corte urbano, generalmente de los bordes geográficos o sociales, en los que las relaciones de amor, hermandad y amistad tienen un lugar fundamental y directamente de interpelación en varios de los relatos. Lo autoficcional parece tener un lugar importante, como es el caso de dos autores que acaban de publicar otras obras recientemente, la primera novela de Diego de Ávila, Ecuador (Estuario, 2017), y el libro de relatos Ningún lugar, de Hoski (Estuario, 2017). Ambos se encuentran entre lo mejor de los volúmenes, siendo “Sorata”, de De Ávila, un relato poético y atrapante en el que encontramos a un autor con una potente voz propia. Carmen Ruiz corta, pica y desmenuza con habilidad y frescura una relación en “Ensalada cruda”, uno de los textos de corte más realista del conjunto. Pero sin dudas es “Tiete”, cuento largo de Gonzalo Baz, el más destacado. La narración de la vida de un artista, su trabajo gris en un banco de San Pablo y el encuentro con Luzi, que definirá su vida, señalan a un autor del que habrá que estar pendiente.

/ MATEO VIDAL EN BRECHA
#4 / Llegaremos a las fronteras

Nina Blau, Sofi Saunier, Cami Guillot, Nico Lange

Fotos: Sofi Saunier / Collages: Cami Milenka.

Año: 2020

Precio: $ 300



#3 / Toda la verdad sobre la organización social de las abejas.

Santiago del Valle Dávila (Chi.), Mariana Figueroa, Maria Eugenia Trías, Gonzalo Cousillas

Ilustraciones: Diego Bonilla

Págs.: 62

Año: 2017

Precio: $ 300

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#2 Ya llamé a la policía

Carmen Ruiz, Mariano González, Diego de Ávila, Inés Durán.

Fotos: Inés Durán

Págs.: 54

Año: 2017

Precio: $ 300

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#1 / Querías frío, acá tenés muñeca

Dani Olivar, Gonzalo Baz. Cyntia Trafi, Hoski

Fotos: Cyntia Trafi / Ilustraciones: Bárbara Nilson

Págs.: 77

Año: 2016

Precio: $ 300

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zaria (2)

Su poemario Rivothriller (originalmente publicado en 2014) ve ahora su segunda edición. Se trata de un libro un poco raro, cuyo título fusiona dos palabras potentes que intentan neutralizarse entre sí; por un lado, “thriller”, que en este caso designa la tensión emocional, el ritmo cambiante y febril que el yo poético propone con su discurso, el misterio (las palabras que lo construyen), el peligro a la muerte (o su deseo) y la peripecia humana dentro de los laberintos de esa ficción amplificada por la pluma. Por otro lado, “Rivotril” sugiere la presencia de un medicamento (o peor, la evidencia de una enfermedad), cuyo ingrediente activo es el clonazepam, un fármaco que actúa sobre el sistema nervioso central, con propiedades sedantes, ansiolíticas y estabilizadoras de los estados de ánimo. La pugna entre estas dos palabras/conceptos guiará al lector en su recorrido a través de tres secciones bastante intensas: “Juguetería”, “Rivothriller” y “Soundtrack para un suicidio”.

En la escritura de Abreu se percibe una intención de “atacar” al lenguaje, de torcer su voluntad, de indisciplinarlo para lograr un resultado más directo, cercano y natural en el decir. Por eso no sorprende encontrar en el libro ciertos procedimientos que muestran diferentes desmontajes del proceso de escritura y la necesidad de rescatarlos de la oralidad para que se activen en el papel: “No se puede decir / ME ESTOY CAGANDO DE MIEDO / y hacer poesía”. Si, por una parte, la mente y el cuerpo sufren los efectos sedativos del fármaco, por otra la poesía mantiene despierta la función creativa/exorcizante/sanadora del lenguaje, y con su antena sigue escuchando lo que sucede alrededor. Gracias a su oído latente, esta voz es capaz de consignar con lucidez el trasfondo emotivo que sufre el sujeto ante la inminente llegada de las alteraciones o convulsiones. Cuando la mano ya no responde, la poesía ocupa su lugar: “dos putos miligramos / para 52 kilogramos de vacío / receta farmacéutica / para olvidarse de uno mismo”.

La alternancia constante en el formato de los textos también se patentiza, ya que conviven poemas en verso, prosa poética y mininarraciones (principalmente en la sección homónima del libro), sin molestarse entre sí. Hay lugar para lo experimental y lo lúdico-paródico. El poema se da vuelta ante el lector y se torna receptivo, se construye a partir de lo que dicen los demás: ¿cómo ser una persona funcional y qué es lo que el mundo espera de mí como mujer/escritora/ser errante en el mundo? Un ejemplo claro es la “Larga lista de propuestas para volver a la ‘normalidad’”: “Recupera tu autoestima. Haz cosas productivas. Pon en orden tus recibos. No te quedes en la cama. No te juntes con gente represiva. Practica el desahogo golpeando tus almohadas”.

/ Gera Ferreira en la diaria
Rivothriller

Zaria Abreu Flores (Méx.)

Págs.: 57

Año: 2016

Precio: $ 300

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vicente

Se cumplen diez años de la primera edición de Vicente habla al pueblo (2007), por lo que es tan pertinente (o más) referirse al libro ahora como hace un año, cuando vio esta segunda edición gracias a Pez en el Hielo. El desdoblamiento de la tercera persona (el autor/el poeta) convertida en hablante sitúa en la página a un personaje que comparte espacio con otro Vicente. Pero ojo, no hay un sujeto escindido, hay un registro único desde el que se construye la bipolaridad mental y poética: “Hagamos lo que hagamos / somos la misma cosa. Todo pasa por el miedo. / Y el miedo que más conocemos / es el que inventamos nosotros”. Ese miedo del que se habla en el poemario es también dual: por un lado, la necesidad de autoafirmar el yo ante la realidad, vencer los obstáculos para seguir y hacerse fuerte; por otro, la voluntad de desprenderse de todo cuando no hay soluciones, cuando no se encuentra otra salida; en otras palabras, la vida y la muerte trabajan 24 horas y nuestra felicidad depende de qué tan bien se lleven, y cuánto nos enteremos de esas peleas y de ese diálogo interior.

La voz política, la voz colectiva y comprometida con la que Vicente habla al pueblo” se dispara como una frase-motor y es utilizada en varios pasajes del libro. Es la que aborda temas filosóficos sin perder la cercanía con el transeúnte o vecino barrial que lo escucha: “Lo que está mal está mal. / Pero lo que está bien también está mal. / Charlalo con tus padres”. Es la misma voz que lucha por los derechos vitales del individuo: “La libertad debiera ser obligatoria”. Es aquella que le pone el pecho a las balas y se hace cargo cuando es necesario: “Lamento tener que decirlo, / pero es mi responsabilidad”. No hay miedo aquí, hay certeza, hay puro vitalismo existencial.

/ gera ferreira en la diaria
Vicente habla al pueblo

Vicente Luy (Arg.)

Págs.: 34

Año: 2016

Precio: AGOTADO